lunes, 30 de junio de 2008

Mitología Mapuche

A continuación les comparto un antiguo mito cosmogónico mapuche, relatado por Ziley Mora en "Magia y secretos de la Mujer Mapuche"

"EL Gran Poder: Füta Chaw, envió a una estrella- hija suya- con figura de varón para poblar el desierto de la Tierra. El hombre cae de cabeza al árido suelo volcánico y queda inconsciente.

Ante esta contingencia que le impedía cumplir su misión, el Gran Poder, decide enviar otra estrella- ahora con forma de mujer- para que lo despierte.

Pero este ser estelar viene mejor dotado que el anterior, como cae de pie, muy bien asentada en lo concreto y en lo real, pero lejos de su compañero celeste y ahora terrestre, las plantas de sus pies disponen de una particularidad: tienen el poder de hacer brotar una mullida alfombra vegetal, y de hacer nacer de ella diversas plantas, flores y árboles de variadas especies. Y de las palmas de sus manos se desprendía el poder de dar vida a los animales de la Tierra: en su camino hacia el varón para sacarlo de su sueño o embotamiento, podía recoger las mismas flores nacidas de sus pies, deshojar sus pétalos que, lanzados al aire, se convertían en las distintas variedades de aves. Una vez al lado del varón, va despertando cada uno de sus miembros. Entonces, de ellos, de los brazos, del tórax, de las piernas del primer hombre que son despertadas por la mujer, surgen las grandes montañas, abismos y ríos de la tierra. Sin embargo la mujer se ve impedida sola frente a uno de los órganos del varón: Ella puede despertar todo el cuerpo, la mente y los afectos del hombre, pero no puede hacer despertar su espíritu Pellü, que está profundamente arraigado en el órgano del corazón, el Piwke. La Gran Voluntad de Füta Chaw había querido que el despertar del espíritu fuera del varón fuera tarea del hombre solo: en el deber de recuperar el ser de la conciencia, la ayuda femenina hacia no bastaba. Pero sin ella, tampoco el hombre llegaría nunca a esa decisión crucial: autodespertar la chispa divina de su espíritu.

La gran enseñanza de este mito consiste en mostrar la íntima conexión y casi identidad entre mujer y naturaleza: Ella es quien despierta las virtudes y las potencias que duermen como posibilidades al interior de la creación. Lo femenino seduce y alumbra, estimula y pare, se adorna para despertar el germen dormido y lo devuelve nacido acrecentado y completo, desde su propio útero. Despertando y pariendo las fuerzas de la vida la mujer es la personificación de la naturaleza"

domingo, 15 de junio de 2008

Libro Recomendado: LA RUEDA PURPURA

“La Rueda Púrpura” Taller de Conocimiento Femenino

de Myriam Wigutov.

Un ojo púrpura sutil y misteriosamente retrata la portada; con su iris de Luna pareciera desde lejos observarnos, hipnotizarnos y llamarnos a ingresar por sus páginas capaces de encantar y espantar a la vez.

Comenzar a leerlo es como entrar en un laberinto, lleno de pasadizos que nos hacen avanzar y retroceder, volver a empezar una y otra vez, detenerse, mirarse y seguir adelante nuevamente. Ascender de pronto, y descender agudamente a las profundidades, allí donde palpita el tibio vientre de la Diosa, que con su caldero rubí, rebosante de Sangre Femenina, nos devela sus secretos poderes.

Myriam Wigutov, amiga, hermana y maestra, llena de fuerza y con la sabiduría profunda que sólo da la propia experiencia, se atreve valerosamente a adentrarse en los núcleos del tabú, traspasando el “pecado”, despejando siglos de vergüenzas y misterios encerrados en torno a la mujer y su sangre. Con su voz de Bruja (y a mucha honra) nos mueve entre los afluyentes ríos color carmesí, navegando por los pasadizos de la magia, el poder, los misterios, los portales iniciáticos, la autosanación, los rituales, la medicina, la Danza de las ginergías y el conocimiento femenino.

En palabras de Myriam: “El poder de sangrar es conectar con la metafísica femenina: atravesar y ser atravesada, vivenciar y contactar con toda una serie de estados psíquicos, sexuales, energéticos, espirituales y arquetípicos propios de la experiencia femenina y extraer de ellos el saber que nos regalan. Este poder es la utilización conciente y voluntaria de la fuerza de lo cíclico pasando a través nuestro…”

Este maravilloso libro es el resultado de sus experiencias brindando el Taller de "La Rueda Púrpura", el cual sigue continuamente realizando en Buenos Aires.

Si quieres conseguir el libro, el cual se vende de mano en mano, contactar a Myriam: myriamwigutov@hotmail.com

Para más información: www.laruedapurpura.com.ar

lunes, 9 de junio de 2008

QUILLAMAMA, La Madre Luna

Como en la mayoría de los pueblos originarios de nuestra Tierra, la Gran Reina de la Noche era venerada como Gran y Temida Diosa Nocturna, guardiana de las profundidades e íntimamente conectada a la Mujer. En La cosmovisión originaria de los Andes, la Diosa Luna, era llamada en voz quechua: Quilla Mama (Mamakilla tb). Hermana y esposa del Padre Sol (Taita Inti) ella era la guardiana y protectora del aspecto femenino de la Cosmovisión Quechua.

Aún hoy podemos encontrar vestigios de sus diferentes Templos, (especialmente en Perú y Bolivia) a los cuales acudían una enorme cantidad de ñustas sacerdotisas que le rendían culto. Las sacertodisas de la luna eran conocidas como grandes sanadoras y mujeres muy sabias. Las pequeñas niñas que ingresaban en los templos aprendían de las mayores, quienes les iban compartiendo los secretos de las plantas medicinales, los ritos, y las ceremonias Lunares.

La conexión con QuillaMama es la que le otorga a la mujer los secretos de la magia, el encanto, la belleza, la fuerza de lo invisible, el conocimiento de los ciclos y la sabiduría femenina. Así también es Ella quien le recuerda su inestabilidad y vulnerabilidad. Es a ella a quién ofrendaban las mujeres andinas para pedir protección para las niñas, a las parturientas y a los bebés recién nacidos. Era quién de acuerdo a sus ciclos marcaba los periodos de fertilidad de la PachaMama, La Madre Tierra, así como también marcaba la fertilidad de las mujeres y las ayudaba a desarrollar sus poderes de visionarios y de sanación.

Pintura: “Mama Quilla” Por Lisa Hunt.

miércoles, 4 de junio de 2008

Rito de Pasaje, Pintura de la Sangre por Shiloh Sophia

Esta hermosa pintura fue realizada por Shiloh Sophia McCloud como parte del proyecto “Cosmic Cowgirls Ink” para inspirar a madres y niñas a recuperar sus derechos en los ritos de paso. A continuación el comentario e interpretación de la obra realizada por su propia autora:

Esta pintura ilustra a las madres y abuelas sabias enseñando a la joven mujer acerca de su ciclo lunar (ciclo menstrual). Ellas están cargando la información de los ritos sagrados en sus mantos, símbolo de sus cuerpos de sabiduría. Tienen signos, señales, formas simbólicas y códigos que están pasando a la joven mujer que acaba de tener su primera luna. La granada abierta simboliza este preciado tiro de pasaje, y los huevos en su palma demuestran que con la sabiduría que le han transmitido las ancianas y la intuición innata de su propio cuerpo, ella ahora está a cargo de su propia fecundidad a través del conocimiento de su propio ciclo. Ella está en profunda conexión con todas las chicas que están transitando esta etapa en sus vidas.

A continuación la jovencita, añade el código de información a su propio manto o túnica - su nuevo manto cósmico, el que podrá compartir con quienes tengan amabilidad y respeto hacia ella, y para aquellos que no – lo mantendrá como todo un misterio. Ella no oculta su preciada información por vergüenza, sino que la reserva para celebrarla en los contextos adecuados junto a los mantos de las otras. Parte de la pintura también tiene que ver con este tipo de discernimiento - saber cuando abrirse para compartir sus frutos, y el momento de celebrar en su propio seno. Espero que esta pintura inspire a otras a considerar la forma en que podrían compartir su sabiduría con las jóvenes en sus vidas, así como también pueda inspirar a las niñas a buscar la sabiduría en sus sabias madres” -Shiloh Sophia McCloud